Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Tiran más tetas que carretas.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Chica centella gran fuego engendra.
Juego de manos es de villanos.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
A la par es negar y tarde dar.
Cada bota huele al vino que tiene.
Cada criatura obra según su natura.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
La muerte todo lo ataja.
Lo malo nunca es barato.
Hoy por mí, mañana por ti.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
A camino largo, paso corto.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
La buena lectura, alivia la tristura.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Bailar con la más fea.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Viejo con moza, mal retoza.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Muchos cabitos de vela hacen un Cirio pascual.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
Más liso que nalga bebé.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Alforjas llenas quitan las penas.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
El oficial hace la obra, y el maestro la cobra.
Esa es carne para los perros.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.