Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Madre no hay más que una.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Un apóstol en el cielo y un escribano en el suelo.
A caballo comedor, cabestro corto.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
La misa, dígala el cura.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Por las faldas se sube a las montañas.
Hablar en plata blanca.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Vive tu vida y no la de los demás.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
El mandar no admite par.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
El que tiene salud es rico.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
La última cuenta la paga el diablo.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
En Octubre, la oveja cubre.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Errando errando, se va acercando.