¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
De sol de tarde, Dios te guarde.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Meterse en la boca del lobo.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Arca abierta al ladrón espera.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
El cebo oculta el anzuelo.
Palabras sin obras, barato se venden.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Antes me muero que prestar dinero.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Burla con daño, no cumple el año.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Es más molesto que una piedra en el zapato.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Al mal tiempo, buena cara.
Aire de Levante, agua delante.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
A la guerra, con la guerra.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Bueno que seas tambor, con tal que seas el que toque mejor.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
La pereza es la madre de la pobreza.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.