El que sale a bailar, pierde su lugar.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Dios es la medida de todas las cosas.
La costumbre vence a la ley.
No conviertas en amigo al que has vencido
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
No caben dos pies en un zapato.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
A la mal casada, miradla a la cara.
Quien casa una hija, gana un hijo.
El que jura miente.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Emborrachar la perdíz
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
El cornudo es el último que lo sabe.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
Amor de asno, coz y bocado.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Más caro es lo dado que lo comprado.