Hombre cortés, de todos estimado es.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
No hay que reírse de la felicidad
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Se goza más amando que siendo amado
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Quien desprecia, comprar quiere.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Hacer el primo.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
La lealtad se paga.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
De pico, todos somos ricos.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
El que se escusa, se acusa.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Riqueza vieja es la nobleza.
Hombre de buen trato, a todos es grato.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
El que no agradece, no merece.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.