Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
El que tiene narices, no manda a oler.
El que come y canta algún sentido le falta.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Camino robado, al otro día, sin gente.
A grandes males, grandes enfermos.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Pedir peras al olmo.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Cada mochuelo, a su olivo.
El que tiene la plata pone la música.
Comiendo pan y morcilla, nadie tiene pesadilla.
La cabra siempre tira al monte.
Hoy figura, mañana sepultura.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Necio es quien con necios anda.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Dios no ayuda a los holgazanes.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Es muy poco pinole para ahogarse.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Hablar por la boca del ganso.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Con el engañador, se tú mentidor.
Beber, hasta la hez.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.