La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Malo vendrá que bueno me hará.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Lo que está por pasar pasará.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
En el medio está la virtud.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Bonitas palabras al más listo engañan.
Malos humores salen con buenos sudores.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Buena vida, arrugas tiene.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Dichosos los ojos que te ven.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Es mejor ser desconfiado, que resultar estafado.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
El que trabaja, principia bien; el que ahorra acaba mejor.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
De refrán y afán pocos se librarán.
A todo hay remedio sino a la muerte.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Hay que creer, rajar o desastillar.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
La abundancia da arrogancia.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.