La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
Araña de día, carta o alegría.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Adelante con los faroles.
La vida es grata, a quien bien la acata.
El amor lo perdona todo.
Son más los días que las alegrías.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Más vale algo que nada.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Año nuevo vida nueva.
El que no arriesga, no pasa el río.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Hay que ver para creer.
Del ahorro viene la posesión.
El que busca, encuentra.
Pronto y bien no hay quien.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Llave puesta, puerta abierta.
El cliente siempre tiene la razón.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
El tiempo todo lo cura
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Hoy arreboles, mañana soles.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
A mala suerte, envidia fuerte.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Consejo tardío, consejo baldío.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.