Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Si vives alegre, rico eres.
Abril, uno bueno entre mil.
Buena carrera del buen caballo se espera.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Hay confianzas que dan asco.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Soñar no cuesta nada.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Bolsa llena, quita las penas.
La suerte está echada.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Todo tiene solución menos la muerte.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Quien no se arriesga no conquista
El viento y la marea no esperan a nadie.
Junio brillante, año abundante.
A la virtud, menester hace espaldas.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El deseo hace hermoso lo feo.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
La verdad siempre sale a flote.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Nadie ha visto el día de mañana.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.