La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
No hay nadie que se contente, con el olor solamente.
Arriba canas y abajo ganas.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Errando errando, se va acercando.
Nunca falta un roto para un descosido.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Conseguir una mujer bella es fácil, lo difícil es conservarla.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Hacer buenas (o malas) migas.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
El que más hace, menos alcanza.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
El que siembra tormentas recoge tempestades.
A braga rota, compañón sano.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Es más seguro ser temido que ser amado
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Cada malo tiene su peor.