La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Enero, buen mes para el carbonero.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
El que poco pide, poco merece.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
La magnificencia prestada, es miseria.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Las cosas se toman según de quien vengan.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Hacer de una pulga un elefante.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
El que tonto nace, tonto muere.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.