En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Más vale callar que con borrico hablar.
El que presta no mejora.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
La admiración alaba, el amor es mudo
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Donde se pace, que no donde se nace.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Año bisiesto, año siniestro.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
El que nada tiene, nada vale.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Bien reza, pero mal ofrece.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
La verguenza es último que se piedre.
Las desgracias no vienen solas.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Lo poco es poco, pero nada es menos.