Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
El agua fresca se bebe en jarro.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Quien mucho desea, mucho teme.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
La esperanza alegra el alma.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Cuantos más seamos, más reiremos.
No pruebes la profundidad del rio con ambos pies.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
A malos ratos, buenos tragos.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Por el becerro se amansa la vaca
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Acójome a Dios que vale más que vos.
El que guarda, halla.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
De cualquier maya sale un ratón.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Quien bien quiere, bien obedece.