Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
La tierra será como sean los hombres.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Le puso el dedo en la llaga.
Renegad de viejo que no adivina.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Dar carne al lobo.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
No arrojes margaritas a los puercos.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Si no es gato, es gata.
La avaricia rompe el saco.
No te metas en querellas ajenas.
Magra olla y gordo testamento.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Gallina vieja da buen caldo.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Palabras blandas te pondrán en andas.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Razones sacan razones.
Pan con sudor, sabe mejor.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Más fea que una patada en la canilla.
Por puerta abierta ladrones entran.