Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Buena vida, arrugas tiene.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Oír como quien oye llover.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Feo, pero con suerte.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
A falta de manos, buenos son los pies.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Creer a pie juntillas.
Boca de verdades, cien enemistades.
El amor es ciego, pero ve a distancia
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
No hagas bien sin mirar a quien.
Necesitado te veas.
El jorobado no ve su joroba
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
La envidia es carcoma de los huesos.
El buen mosto sale al rostro.
Vamos a ver dijo el ciego.
A capa vieja no dan oreja.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Hijo de gata, ratones mata.