Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Quien no sabe, no vale nada.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Barriga caliente, cabeza durmiente.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Moza franca, bien juega el anca.
Llave puesta, puerta abierta.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
A donde las dan, allí las toman.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Detrás de los picos van los chicos.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Fingir locura, es a veces cordura.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Los bellos caminos no llevan lejos.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
El que de joven corre, de viejo trota.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Poco a poco hila la vieja el copo.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
A veces sale más caro el collar que el perro.
El uso hace al maestro.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Cada día olla, amarga el caldo.