De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Hablando se entiende la gente.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Cada uno halla horma de su zapato.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
El que no habla, no yerre.
Yo me morí, y que cosas vi.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Habló de putas "La Tacones".
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La cara del santo hace el milagro.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
Copas son triunfos.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
El llanto sobre el difunto.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Al asno lerdo, arriero loco.
En largos caminos se conocen los amigos.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
A brutos da el juego.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Arena y cal encubren mucho mal.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Las medias, ni en los pies son buenas.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
La que da beso da d'eso.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.