Cuando el sol sale, para todos sale.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Agua cara siempre es mala.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Bien está el pájaro en su nido.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Los reyes tienen los brazos largos.
La letra, con sangre entra.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
La risa hace buena sangre
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Pocas palabras son mejor.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Que saben las vacas de montura.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Buena olla y mal testamento.
Llamar al gato, gato.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Las palabras se las lleva el viento.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Bueno de asar, duro de pelar.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
El vino es la teta del viejo.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.