Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
A pan ajeno, navaja propia.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Con el mismo cuero las correas.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Buen moro, o mierda u oro.
Callado mata conejo.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Niños y viejos, todos son parejos.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Entre bueyes no hay cornadas.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
La voz del asno no pasa del tejado.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Cada loco con su tema.
A tres azadonadas, sacar agua.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Cual andamos, tal medramos.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Como vives, juzgas.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Hacer ruido, para sacar partido.
El loco, por la pena es cuerdo.
Se queja más que la llorona.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.