Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Ser el último orejón del tarro.
Calles y callejas tienen orejas.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Oir a todos, creer a pocos.
Bien juega quien mira.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Bienes y males, a la cara salen.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Cada cual mire por su cuchar.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
La belleza entra por la boca.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
De dientes pa'fuera.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Cada oveja con su pareja.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Oye primero y habla postrero.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Quien escucha, su mal oye.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Oír es precioso para el que escucha.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Las sueños, sueños son.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.