La boda de los pobres, toda es voces.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
De tales devociones, tales costurones.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Ponerse la tapa en la cabeza
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
El hombre es para el hombre un espejo.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Juntos en las duras y en las maduras.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
¿Quién con una luz se pierde?
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
El alma está no donde vive sino donde ama.
El que afloja tiene de indio.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Con quien te vi te comparé.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Abierto el saco, todos meten la mano.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Joya es la fama para bien guardarla.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Está como aji titi.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Poco se gana hilando pero menos mirando.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
Son como uña y mugre.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Quien sabe, sabe.