Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
La zorra nunca se mira la cola.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Al que da y quita le sale una jorobita.
El que necesita, te visita.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Desdichas y caminos hacen amigos.
El corazón no habla, pero adivina.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Viendo al payaso, soltando la risa.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Las arrugas son la tumba del amor
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
El que quiere besar, busca la boca.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
A la fortuna, por los cuernos.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Calza como vistes, o viste como calzas.