Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
¡A darle que es mole de olla!
Cague la espina quien se comió la sardina.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
La intención es lo que vale.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Dios nos coja confesados.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Una palabra deja caer una casa.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Las cosas en caliente pegan.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Uso tu propia lanza contra tu propio escudo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
A consejo malo, campana de palo.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Mucho ojo, que la vista erro.
Al asno y al mulo, la carga al, culo.
A diente cogen la liebre.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Palos con gusto no duelen.
No lo hurta, lo hereda.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Las deudas de juego son deudas de honor.
Ira de hermanos, ira de diablos.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
A hierro caliente, batir de repente.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.