Abogacía, que una boga y otra cía.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Obra con amores y no con buenas razones.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
De mala vid, mal sarmiento.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Más da el duro que el desnudo.
No es nada que matan a mi marido.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Yerro es ir de caza sin perro.
Orden y contraorden, desorden.
Can que mucho lame, saca sangre.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Aire colado, a muchos ha matado.
Hacerte amigo del juez
A quien has de acallar, has de halagar.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Por un clavo se pierde una herradura.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Del odio al amor hay solo un paso.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
El tahúr no juega limpio.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Contra un padre no hay razón.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
La suavidad domina más que la ira.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Tiene la cola pateada.
A causa perdida, mucha palabrería.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
El que tiene boca, se equivoca.
Juegos de manos se van al culo.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Una deuda, veinte engendra.