Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A palabras necias, bofetones.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Hacerle a uno la pascua.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
A la fuerza ahorcan.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Burgáles, mala res.
Calumnia, que algo queda.
Al desdén con el desdén.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
No te metas en querellas ajenas.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Esto es de rompe y rasga.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Costumbre mala, desterrarla.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
En casa del que jura, no faltará desventura.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Lo robado no luce.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
El que no agradece, no merece.
Dios castiga sin palo ni piedra
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
El mucho joder empreña.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.