Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Del que jura, teme la impostura.
A quien no la teme, nada le espanta.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
La venganza es un plato para tomar frío.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
A quien a mula, bestia, hace mal, es más bestia que el animal.
El sucio quiere ensuciar al otro.
De mala sangre, malas morcillas.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Don sin Din, gilipollas en latín.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Vicio no castigado crece desatado
Codicia mala, el saco rompe.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Jodido pero contento.
Su ladrido es peor que un mordisco
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Orden y contraorden, desorden.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Hasta el más santo tiene su espanto.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Alma sin amor, flor sin olor.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Quien envidioso vive, desesperado muere.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
A lo que no puede ser paciencia.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Lleno de pasión, vacío de razón.