Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Frío en el invierno y calor en el verano, eso es lo sano.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Para el avaro, todo es caro.
La virtud loada, crece.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Mucho ayuda el que no estorba.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Cada cual decía del amor que tenía.
A cada santo su vela
Si vives de fiado, vives señalado.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
Para vos me peo y para otro me afeito.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
De uvas a peras.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
A hijo malo, pan y palo.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Más groso que el Guelpa.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Buey suelto, rey muerto.