Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Lo de balde es caro.
No se me olvidará mientras me acuerde.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
A buey viejo, cencerro nuevo.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Mal viene el Don con la carga de paja.
A llorar al cuartito.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
No vengo a descubrir el hilo negro.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
Más honor que honores.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
De padres gatos, hijos michinos.