Zanahoria y nabo, buenos casados.
No caben dos pies en un zapato.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Dar una de cal y otra de arena.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Todos los hongos son comestibles, algunos solo una vez.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
El que nace postrero, llora primero.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
La que da beso da d'eso.
Moza de Burgos, tetas y culo.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
La variedad place a la voluntad.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Calumnia, que algo queda.
Quien anda mal, acaba mal.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Hablar en plata blanca.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Ladra de noche para economizar perro.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Vuela el tiempo y nos arrastra en su vuelo.
La verdad es como la rosa, siempre tiene espinas.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Todo se andará si la vara no se rompe.
El que es buen juez por su casa empieza.
La vida mejora de hora en hora.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Hace más la raposa que la curiosa.