Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Irse con la soga entre los cachos.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
A candil muerto, todo es prieto.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
Pedir más es avaricia.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El dar es honor; el pedir, dolor.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Buenas cartas a veces pierden.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
El cerdo siempre busca el fango.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Cada pardal a su espigal.
Día vivido, día perdido.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
El arbolito desde chiquito.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Buena olla y mal testamento.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
De noche todos los gatos son negros.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Al potro y al niño, con cariño.
Muchos componedores descomponen la novia.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Cuentas claras conservan amistades.