Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
El hombre pone y la mujer dispone.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Despacio, que llevo prisa.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Años nones son los peores.
Hombre intranquilo vale por diez.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
La verdad, como el aceite, queda encima siempre.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
A quien no la teme, nada le espanta.
El ceremonial es el humo de la amistad
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Regla y compás, cuanto más, más.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Hijos casados, duelos doblados.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Dar la callada por respuesta.
Bebe y ata la bota.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
La lluvia viene después de los bosques.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
¡Andá a cobrarle a Magoya!