Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
De padres bocois hijos cubetas.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El buen instrumento saca maestro.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Quien se casa, mal lo pasa.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
La oveja de muchos, el lobo la come.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Limosnero y con garrote.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
No hay nada peor que un año sin siembra.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Nunca falta un pelo en la sopa.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Mal largo, muerte al cabo.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Ave por ave, el carnero si volare.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Mano de hierro en guante de seda.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
No hay día malo sin día bueno.
Pensando en pajarito preña'o