Antes de meter, prometer.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Nadie se muere en la vispera.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Cazador con levita, quita, quita.
A muchos debe de temer aquel a quien muchos temen.
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Honor a quien honor merece.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
El que tiene es el que pierde.
Buen moro, o mierda u oro.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Por San Martín siembra el ruin.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
La razón es de quien la tiene.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Carne a carne, amor se hace.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Amor y vino, sin desatino.
Ir por los extremos no es de discretos.