Cebada granada, a ocho días segada.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Real ahorrado, real ganado.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Cada cual en su corral.
Aún no asamos y ya pringamos.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Hija que casas, casa que abrasa.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Reniego de plática que acaban en daca.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Quien desprecia, comprar quiere.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Pa'trás como las del marrano.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Nunca falta un roto para un descosido.
Despedida de borrachos.
Te conozco mascarita
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Buen comedor, buen dormidor.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Las obras, con las sobras.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Se llena antes el ojo que el papo.
Según serás, así merecerás.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
De noche madrugan los arrieros.