Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Calle mojada, caja cerrada.
Más vale aprovechar que tirar.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
El que no agradece, al diablo se parece.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Amor de amos, agua en cestos.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Cada cual es hijo de sus obras.
Si bebieres con el caldo no darás al médico un puerco cada año.
La paciencia es buena ciencia.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
El sexo nos hace perder la cabeza
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
A buen santo te encomiendas.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Mas vale dar que recibir.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Armas y dineros buenas manos quieren.
A fuego y a boda va la aldea toda.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
El gañán y el gallo, de un año.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
De sol de tarde, Dios te guarde.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
A la sombra del favor, crecen vicios.
La mujer primeriza, pechos y no barriga.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.