Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
El demonio no duerme.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
A cada día su pesar y su esperanza.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
A todo coche, le llega su sábado.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
La suerte está echada.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Escatimar y dar a putas.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.
Una buena capa todo lo tapa.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Cara de beato y uñas de gato.
Quien da el consejo, da el tostón.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Más vale callar que con borrico hablar.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
La avaricia rompe el saco.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Fingir ruido por venir a partido.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.