Nunca acaba el que nunca empieza.
Necio que calla por sabio que pasa.
Agua al higo, que ha llovido.
Entre más apuro menos prisa.
Beber, hasta la hez.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Vino sacado hay que gastarlo.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
El más fuerte teme a la muerte.
Más claro, agua.
Tierra de roza y coño de moza.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
Parece hormiga y es avispa.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Tiene más miedo que vergüenza.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Cada grumo tiene su humo.
Lo que se hace de noche sale de día.
Hace más el que quiere que el que puede.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
El que da primero da dos veces.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
Palabra de cortesano, humo vano.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Una deuda, veinte engendra.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Mal es acabarse el bien.