Novia sin cepas, novio con quejas.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Acabada la misa, se parten las obladas.
A malos ratos, buenos tragos.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
No por mucho pan, es peor el año.
Todo tiene un fin.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Romero ahíto saca zatico.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Dar carne al lobo.
Cada uno con su humo.
Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
El que está a las duras, está a las maduras.
Juntos pero no revueltos.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Bolsa llena, quita las penas.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
A cautela, cautela y media.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Los difuntos, todos juntos.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Hay que darle tiempo al tiempo.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Roma, acuerdos y locos doma.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.