Los celos ciegan la razón.
Es de sabios, cambiar de opinión.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
A cautela, cautela y media.
Quien debe y paga, no debe nada.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
A chico pié, gran zapato.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
El tiempo aclara las cosas.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
La virtud en sí es un premio
la ropa son alas.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Mano lavada, salud bien guardada.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Se goza más amando que siendo amado
El hombre propone y Dios dispone.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Los enamorados, no ven a los lados.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
El que siembra, cosecha.
De suerte contentos, uno de cientos.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.