De suerte contentos, uno de cientos.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
El cebo oculta el anzuelo.
Maestre por maestre, seálo éste.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Todo problema tiene una solucíon.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Los vicios no necesitan maestro.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Más son los amenazados que los acuchillados.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
La vejez mal deseado es.
La cascara guarda el palo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Burlas que son veras, otro las quiera.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
La abundancia mata la gana.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Junta de pájaros, agua segura.