Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Bondad con hermosura, poco dura.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Cada cual es hijo de sus obras.
Quien más tiene, menos suelta.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Hacer oídos de mercader.
Del uso viene el abuso.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Hablar con el corazón en la mano.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Niños y viejos, todos son parejos.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
La caza y los negocios quieren porfía.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.