Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
La razón es de quien la tiene.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Cada uno es artífice de su ventura.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
Iglesia, o mar, o casa real.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Mal de muchos, epidemia.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Tu hablar te hace presente.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Mal se honra hombre con lo ajeno.
Hay que dar para recibir.
Juego y bebida, casa perdida.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Paciencia y barajar.
Ayudaté y serás ayudado.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.