Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
El que se brinda se sobra.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
La ocupación constante previene las tentaciones.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
A mala suerte, envidia fuerte.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
La necesidad carece de ley.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Pereza, llave de pobreza.
Robles y pinos, todos son primos.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Cada cual en su corral.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
La condición hace al ladrón.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
El buen vecino, arregla el camino.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Donde hay confianza, da asco.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
No hay dos sin tres.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Bailar la trabajosa.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud