Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Un clavo saca a otro clavo.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Carne a carne, amor se hace.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Hacerse el de la oreja mocha.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Te quiero Andrés, por el interés.
Haz favores y tendrás enemigos.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Juego de manos es de villanos.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
La soledad no trae felicidad.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Juntos en las duras y en las maduras.
Hablando la gente se entiende.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Mucho saber, menos ignorar es.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Hablar bajo y obrar alto.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Buitres y milanos, primos hermanos.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
pajero como tenedor de oveja.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
No hay tan buen compañero como el dinero.