A bobos y a locos, no los tengas en poco.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
En materia de dinero, no hay compañero.
Cada cual a lo suyo.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Bien casada, o bien quedada.
Para bien estar, mucho hay que andar.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Roma, acuerdos y locos doma.
Principio quieren las cosas.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Antes es la obligación que la devoción.
Más ordinario que una monja en guayos.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Donde hay caridad, hay paz.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
La cortesía exige reciprocidad.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Hay que dar el todo por el todo.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Muchos componedores descomponen la novia.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Casa de esquina, para mi vecina.
La abundancia da arrogancia.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
La fortuna es madrina de los necios.
La alegría es gemela
Aseada aunque sea jorobada.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
No te metas en querellas ajenas.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.