Casa y potro, que lo haga otro.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Remendar y dar a putas.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Los amantes que se pelean, se adoran
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Por unas saludes, no te desnudes.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Cada cabeza es un mundo.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Una alcachofa se pela hoja por hoja.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
La intención hace la acción
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Del ahogado, el sombrero.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Algo es algo, menos es nada.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.