Acuérdate al atar de que has de desatar.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Más vale tender la mano que el cuello.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Ama profunda y apasionadamente.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Al más chico muerde el perro.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Todo tiene solución menos la muerte.
El perro que raspa,no muerde.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
La intención hace la acción
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
El que coge la vela es porque es cofrade.
De todas maneras, aguaderas.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Hacer de su capa un sayo.
Refran viejo, nunca miente.
A fullería, cordobesías.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Nunca falta Dios a los pobres.
Roer siempre el mismo hueso
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Lo que es igual, no es trampa.
La noche para pensar, el día para obrar.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos