Carne a carne, amor se hace.
El mandar no tiene par.
Solo como Adán en el día de la madre
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Si vas a morir, muere llenito.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Hacer el primo.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Guerra avisada no mata soldado.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Pereza no alza cabeza.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El que con lobos anda a aullar aprende.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Por sus hechos los conoceréis.