Ira de hermanos, ira de diablos.
Callando el necio, se hace discreto.
Confía en lo que ves
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Aquel que guarda siempre tiene.
El que jura miente.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Haz como la campana, que tañe y calla.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
La práctica perfecciona.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
La muerte a nadie perdona.
Bastante colabora quien no entorpece.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
La impureza, pesa.
La ignorancia es muy atrevida.
Ante Dios, todos somos iguales.