Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Haz bien y no acates a quien.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
La bondad, quien la tiene la da.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Arma de Dios es Cristo.
Pobre pero honrado.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
El hábito es una camisa de hierro.
Írsele a uno el santo al cielo.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Sé cordero y te comerá el lobo.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
El hombre honrado a las diez acostado.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
El que muere, se libra de lo que debe.
Necio que calla por sabio que pasa.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Dios tarda, pero no olvida.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
La buena obra, ella misma se loa.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
La hacienda, el dueño la atienda.